La pregunta que más nos hacen no es qué aroma poner, sino qué equipo hace falta. Y casi siempre se responde con un dato: los metros cuadrados que hay que cubrir.
Este artículo explica cómo funciona un nebulizador profesional, en qué se diferencia de un ambientador o de un difusor de agua, y cómo dimensionar el equipo para un local sin quedarse corto ni pasarse.
Qué es un nebulizador y cómo funciona
Un nebulizador de aromas trabaja por nebulización en frío: una bomba impulsa el concentrado a través de una boquilla y lo rompe en una partícula muy fina que queda suspendida en el aire. No hay agua, no hay calor y no hay combustión.
De ahí vienen sus tres ventajas prácticas frente a otros sistemas: no moja ni deja residuo en superficies, no diluye la fragancia y permite regular intensidad y horarios con precisión.
En qué se diferencia de lo demás
- Frente a un ambientador de aerosol o gel: el aerosol libera una carga puntual que sube y baja de golpe; el nebulizador mantiene una intensidad estable durante las horas que tú decidas.
- Frente a un difusor ultrasónico de agua: el ultrasónico mezcla la fragancia con agua y genera vapor visible. Funciona en una habitación pequeña, pero la fragancia va diluida y hay que rellenar el depósito constantemente.
- Frente a los mikados y las velas: alcance de un par de metros y sin control de intensidad. Sirven de decoración, no de sistema.
Cómo dimensionar el equipo
El criterio es la superficie del espacio que tiene que oler, teniendo en cuenta la altura de techo y las corrientes de aire. Como referencia, estas son las coberturas de nuestra gama:
- PULSE — 7 m². Aseos y espacios pequeños cerrados.
- ROAM — 12 m². Portátil, para puntos concretos.
- FLOW — 120 m². Salas medianas, recepciones, consultas.
- ORBIT — 600 m². Locales grandes y plantas de oficina.
- HALO — 800 m². Comedores amplios, tiendas de gran superficie.
- WAVE — 875 m² y NOVA — 1.600 m². Lobbies, naves, espacios diáfanos.
Un espacio grande no siempre pide el equipo más potente: a veces funciona mejor repartir dos equipos medianos en puntos distintos que concentrar todo en uno. Las zonas con puertas que se abren constantemente pierden aroma rápido y conviene tratarlas aparte.
Puedes comparar especificaciones modelo a modelo en la página de difusores.
Independiente o conectado a la climatización
Los equipos pueden funcionar de forma autónoma — enchufados y colocados donde interese — o conectados a los conductos de climatización, aprovechando el aire que ya circula por el local para repartir la fragancia de forma homogénea.
La segunda opción tiene sentido en espacios grandes con conductos ya instalados. En la mayoría de locales, el funcionamiento independiente resuelve perfectamente y no requiere ninguna obra.
Fragancia, neutralizador y programación
Un mismo equipo puede llevar una fragancia de identidad o un neutralizador, según la zona. En baños, cocinas o cuartos de basura la primera capa siempre es neutralizar — Aloe Vera, Cotton Fresh o Jazmín Neutral — y en las zonas de cliente entra la fragancia.
La programación hace el resto del trabajo: intensidad más alta en la apertura y en las horas punta, más baja el resto del día, y apagado fuera del horario comercial. Ese ajuste es lo que evita saturar y lo que controla el consumo.
Comprar o renting
Para uso doméstico o puntual, la compra del equipo tiene sentido. Para un negocio, lo habitual es el renting: desde 29,90 €/mes + IVA por equipo, con las recargas incluidas y sin permanencia. Sin obras, sin instalación y sin visita técnica: el equipo llega listo para enchufar y se configura en minutos.
Si nos dices los metros de cada zona y qué se hace en ella, te decimos qué equipo encaja y con qué producto: contacto. Atendemos en toda España, de lunes a sábado de 10:00 a 20:00.