Si tienes perro y has intentado eliminar el olor de casa sin éxito, probablemente has estado atacando el problema de forma incorrecta. No es cuestión de limpieza —es química. Y entender la química es el primer paso para resolverlo de verdad.
La familia olfativa del olor a mascota
El olor a perro —y en menor medida a gato— proviene principalmente de dos familias de compuestos químicos:
Ácidos grasos de cadena corta y media
Los ácidos grasos son compuestos orgánicos producidos por la descomposición bacteriana de las secreciones cutáneas del animal. El ácido butírico, el ácido valérico y el ácido capróico son los principales responsables del olor característico a perro. Son moléculas pequeñas, volátiles a temperatura ambiente, y extremadamente persistentes en superficies porosas.
Aminas biogénicas
Las aminas se producen en la descomposición de proteínas —en la saliva, el sudor y las secreciones del animal. La putrescina, la cadaverina y la espermidina son las principales. Son las responsables del componente más intenso y desagradable del olor a perro.
Por qué estas moléculas son tan difíciles de eliminar
• Se adhieren a fibras porosas: telas, alfombras, maderas y paredes absorben estas moléculas.
• Son liposolubles: el agua no las arrastra. La limpieza convencional no las elimina.
• Se regeneran: mientras el animal sigue en el espacio, la producción es continua.
• Los ambientadores no actúan sobre ellas: solo añaden otro olor encima.
La solución química correcta
La única forma de eliminar estas moléculas es mediante una reacción química que las destruya —no que las tape. Los neutralizadores profesionales contienen agentes oxidantes y enzimas específicas que reaccionan con los ácidos grasos y las aminas y los descomponen en moléculas inodoras.
En BENDIS hemos formulado una recarga neutralizadora específica para la familia olfativa de mascotas. Se distribuye en micropartículas de 1-10 micras mediante el nebulizador profesional, alcanzando todos los rincones del espacio donde estas moléculas están presentes. El resultado es medible en horas, no en días.
La criatura no tiene la culpa de nada. La solución sí existe. Aparato de regalo. Desde 39,99€/mes IVA incluido.